Ahorra para cumplir tus metas

Rosario, un ama de casa como miles, no sabe cómo ahorrar. No se preocupe, gracias a los 10 consejos que le vamos a dar, aprenderá a ahorrar mientras hace todos los gastos de la casa.

Rosario debe recurrir a pequeños préstamos familiares cada vez que se le juntan los gastos de la casa, como el inicio de clases o la Navidad. Por ese motivo, tomando muy en serio su rol de ama de casa, Rosario está buscando formas de ahorrar, pero no sabe cómo, pues apenas le alcanza para los gastos que tiene. Pero, lo que ella no imagina, es que en cada salida ella puede ahorrar algo de plata, que podría convertirse en el capital que ella necesita para aquellos casos en los que los gastos le llegan de golpe. Para ella, estas 10 lecciones para ahorrar:

  1. Preparar una lista de compras: Para nadie es más preciada la combinación de tiempo y dinero que para un ama de casa. Por eso, cada vez que Rosario va al mercado a hacer las compras del día, debe ir con una lista de víveres. De esa forma no solo no se saldrá de su presupuesto, sino que hará todo más rápido para cumplir con sus labores del día.
  2. Hacer las compras de forma quincenal o mensual: De esta forma, además de programar sus gastos en el mediano y largo plazo, solo hará uno o dos viajes a mercado o supermercado, seleccionando productos que a granel o en packs, que por lo general poseen descuentos cuando se compran en paquetes de tres o de seis.
  3. Comprar envases grandes: Es mucho mejor comprar los formatos grandes que los pequeños no solo en términos de precio. Las presentaciones de los productos de mayor volumen permiten, además de costar menos, reducen el número de veces que volveremos al mercado o supermercado. Esto vale para productos de comida como de limpieza.
  4. Preparar comida en casa en vez de salir a comer: Si bien es más divertido comer los fines de semana en un restaurante, preparar el almuerzo para la familia un domingo, o una cena un romántico sábado por la noche, resulta muchísimo más barato. Además de ahorrar dinero en la comida, se ahorra también en movilidad.
  5. No comprar todo nuevo: Si no le molesta usar cosas de segunda mano, comprar objetos usados, pero en muy buenas condiciones, es una alternativa perfecta para gastar menos. Se puede encontrar desde muebles, artefactos eléctricos hasta juguetes para niños, en páginas web que unen gente que vende con gente que compra cosas usadas.
  6. Vender cosas que ya no usas: Dentro de la misma plataforma en la que encuentras objetos de segunda en buen estado, existe la posibilidad de subir fotos de aquellos objetos que ya no usas pero que están como nuevos. En vez de regalarlos, o seguir almacenándolos, podrías venderlos y obtener un pequeño capital a cambio.
  7. Comprar marcas genéricas o blancas: Estos productos, que llevan el nombre del supermercado, son idénticos a los de otras marcas en términos de volumen y calidad, pero están a menor precio. Por comprar estos artículos, como aceite vegetal, azúcar, avena, arroz, productos de limpieza, entre otros, obtienes el mismo resultado y gastas menos.
  8. No comprar alimentos preparados: Comprar, por ejemplo las papas cocidas envasadas que venden en los mercados, la cebolla picada congelada, la piña o la sandía partida en cuadraditos, la ensalada de verduras cruda combinada o el choclo desgranado o el jugo natural de frutas ya envasado, es lo más caro. Mejor comprar y picar en casa.
  9. Adquiere un filtro de agua: Beber agua es una necesidad vital, más aún en temporadas de verano, en las que se recomienda beber hasta dos litros diarios. En vez de gastar comprando agua embotellada o gastando gas para hervir litros de líquidos, compra un filtro y que la familia beba agua purificada del caño. Vas a ahorrar un montón de plata.
  10. Nunca subestimes el poder de un viejo frasco de galletas: Juntar plata en una alcancía o en un viejo pote vacío puede parecer inútil en el corto plazo, pero uno se sorprendería al mirarlo a fin de año, con todos los centavos que quedaban después de hacer las compras del mercado. Y, empezar el año con un pequeño ahorro, no le viene mal a nadie.

Ahora que Rosario la tiene clara, ¡vamos a ahorrar!