Cómo dar un servicio excepcional

Has decidido lanzarte al mundo del emprendimiento, ya elegiste el rubro y constituiste tu empresa; pero ¿cómo diferenciarte y destacar entre tus competidores? ¿Es realmente importante brindar un servicio excepcional en tu negocio? ¿Cómo lograrlo? A continuación, te lo explicamos.

Atención al cliente: tu personal será el mejor aliado. Ellos necesitarán estar debidamente capacitados y no solo se trata de que conozcan tu marca y empresa, sino que deben saber hasta el más mínimo detalle sobre los productos o servicios que ofreces. Recuerda, una excelente atención por parte de tu personal es clave.

Comunicación: esta desempeñará un papel central en tu organización y deberás ejercerla tanto con tu personal, como con tus proveedores y clientes. Saber escuchar, entender, ser asertivo, dar a conocer tu producto o servicio de manera sencilla,  utilizar adecuadamente las herramientas comunicativas para orientar los flujos de información hacia la consecución de objetivos estratégicos (como por ejemplo, personalizar tu servicio); te permitirá consolidarte y posicionarte en el mercado. Para lograrlo, no basta con publicitar ofertas, tener presencia en los medios o en internet. Haz que se sienta especial y marcarás la diferencia.

Compromiso con tu empresa: esto motivará a tus trabajadores. Si ellos ven tu compromiso y ganas de salir adelante, si ven que eres un buen líder, tus colaboradores lo percibirán. Esto generará un grado de pertenencia y los hará sentir que pueden representar a tu negocio de la mejor manera.

Reconocer las necesidades del cliente: estar atento a qué es lo que ellos prefieren, conocerlo y entenderlo; te permitirá mantener el interés de tus consumidores con lo que ofreces. Aprender a anticiparte a las necesidades de tus clientes y preocuparte por sus gustos y preferencias es vital para el éxito de tu negocio. Si tienes una pequeña empresa, apunta a un grupo específico, ello te ayudará a reconocer con mayor facilidad cómo se comportan tus consumidores.

Solución de problemas: reconoce tus errores; es importante que sepas corregir y enfrentar inconvenientes. Ten presente que tu éxito también dependerá de un adecuado manejo ante una situación adversa.

Brindar valor: informa al cliente sobre los productos o servicios que ofreces, qué ventajas y beneficios tiene, crea una necesidad en tu mercado potencial y entabla una relación de confianza que le permita sentirse seguros que les estás brindando el mejor de los servicios. El uso de redes sociales e interactividad con ellos es fundamental, mantenerlos cautivos y expectantes sobre lo que ofreces; contribuirá a destacarte de los demás.

Amabilidad: es uno de los principales ingredientes, te ayudará a establecer lazos y relaciones tanto con tus clientes como con tus proveedores. Un trato cordial, una buena atención y ser respetuoso, harán que cuando el cliente te contacte o contrate sienta de antemano que no tendrá por qué preocuparse.

Seguimiento: Una de las funciones básicas de la administración es el control. ¿Cómo lo aplicarlo a un nuevo negocio? Manteniéndote en contacto con tus clientes mediante correos electrónicos, invitándolos a eventos en los que tu empresa esté presente, ofreciéndoles ofertas exclusivas, dándoles la posibilidad de llenar una encuesta de satisfacción y poniendo en práctica las observaciones y/o comentarios que tus clientes hagan sobre el servicio. La retroalimentación positiva, alienta; pero la negativa debe ser vista como una oportunidad para mejorar. Asimismo es importante que supervises el cumplimiento de tus proveedores. Un retraso en la llegada de algún material, ingrediente o producto que necesites podría entorpecer tu producción. Por ello, el contacto permanente con tus proveedores es valioso.

Ahora ya lo sabes, generar confianza, brindar alternativas, comunicarte adecuadamente con tus clientes y saber quiénes son; asegurarán el retorno de tus consumidores, estrechará los lazos de confianza que ellos tengan con tu empresa y lograrás diferenciarte del resto.