Ahorrando desde niños

Tus hijos, lo quieras o no, imitan lo que ven. Desde pequeñas cosas como querer tomar café como su papá, hasta cómo tratar a todas las personas con respeto y dignidad; los niños son unas ‘esponjitas’ que absorben todo lo que ven, escuchan y observan.

Entonces: ¿cómo enseñarles a crear el hábito del ahorro? Aquí te lo explicamos:

El punto de partida eres tú: En tu día a día, ten en cuenta que, el manejar adecuadamente tu dinero te ayudará a tener una buena gestión de tus finanzas personales. Por lo tanto, pregúntate lo siguiente: ¿Estás ahorrando todos los meses? ¿Llegas cómodo a fin de mes o te falta? Recuerda, será más fácil y te sentirás mejor al enseñar a tus hijos a hacer algo que estás aplicando en tu propia vida. A pesar de haber diferencias significativas entre el ahorro de un adulto y el de un niño, los principios son los mismos; señala el Educador y Asesor Familiar, Iván Chamochumbi.

Que vaya contigo a escoger su alcancía: no se trata de llevar a tu niño a comprar un chanchito bonito y que lo tenga de adorno en su cuarto; sino de enseñarle a que guarde en este recipiente monedas de 10 o 20 céntimos y que lo cuide. Explícale que una parte de lo que gana por propina o por alguna tarea doméstica, lo guarde en su alcancía. Asimismo, cada cierto tiempo, tu hijo debe acompañarte al banco o a la bodega a cambiar ese dinero por monedas o billetes más grandes; de esta manera verá que todo ahorro suma.

Que tu hijo participe en una compra importante para él: cuando tu pequeño quiera comprar algo, previamente aprobado por ti, como un juguete; proponle que contribuya con una parte de su dinero. No le exijas un monto específico, basta que aporte con una mínima parte del total; la clave es que sienta que sale de su bolsillo y que poco a poco aprenda sobre el valor de las cosas.

Que sus ahorros tengan un sentido: el ahorrar es una responsabilidad y entender desde pequeños que no siempre se puede comprar todo lo que uno quiere, desarrollará en tu niño un sentimiento de empatía con su entorno. Por ello, motívalo a que parte de sus ahorros vayan para apoyar alguna obra social o para comprar juguetes o ropa para donar. De ser posible, que te acompañe y escuche la conversación con la persona que recibe la donación.

Sé su ejemplo: Si estás haciendo compras con tu hijo y este insiste en tomar algo dile: “ahora no porque estamos en plan ahorro”. Haz que tus acciones sean coherentes con esa frase. Incluso, en algún momento, puedes decirle: “préstame 5 soles” y al día siguiente devolvérselos indicándole lo importante que es pagar sus deudas y ser puntual en sus pagos; indica Chamochumbi.

Edad y propinas: Ahora bien, ¿hay una edad ideal para aplicar estos consejos? ¿Cómo hago con las propinas? Para Chamochumbi, no hay una edad perfecta para empezar a enseñar a los niños a ahorrar, dependerá mucho de su nivel de comprensión y lenguaje; pero cuanto más temprano empieces (3-4 años) será mejor. En el caso de las propinas, estas pueden venir de los padres o los abuelos y deben entregarse a manera de premio cuando el niño hace alguna tarea doméstica fuera de las regulares; es decir, cuando tu hijo hace algo fuera de lo común (como limpiar la sala) y/o por iniciativa propia.

Si tu niño te dice que quiere guardar su dinero, cualquiera sea el motivo, esta es tu oportunidad para asígnale labores, llevarlo al banco, comprar su alcancía, ser su ejemplo e inculcarle el hábito del ahorro.